El escaso volumen de lluvias del 2005 y la mala distribución de las precipitaciones a lo largo del ciclo agrario propició un descenso de la cosecha de cereales de casi el 50% respecto de la media de un año normal, según informó ayer el jefe del Servicio Territorial de Agricultura, José Martín Sánchez, durante la presentación del balance de las actuaciones de su departamento durante el pasado año, en la que compareció acompañado del delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Luciano Municio.