Las dos victorias del equipo Renault en Bahréin y Malasia han servido para recargar la confianza del equipo francés. Así lo aseguró el piloto asturiano, que consideró que los triunfos le han dado «más confianza». «Sabemos que el coche es competitivo. Ha ganado los dos primeros grandes premios y por tanto ahora tengo la convicción de que podemos ser rápidos también en las próximas 16 carreras», explicaba en la web de su equipo Alonso.
Aunque queda casi todo el Mundial, el actual campeón del mundo lo tiene claro: «Soy muy optimista después de estas primeras carreras de la temporada». Ahora, la siguiente etapa del circo de la Fórmula 1 es Australia en un circuito urbano. El hecho de que el asfalto sea 'pisado' de forma diaria no debe cambiar las cosas y la preparación del R26. «Esto implica que hay algunas señalizaciones pintadas sobre el asfalto que, si llueve, te obligan a ir con mucho cuidado a la hora de elegir la trazada porque esas zonas se vuelven muy resbaladizas», dijo Alonso, quien explicó que los baches y la suciedad de la pista hacen que la cita austral sea más complicada de lo habitual.
Unos obstáculos que el equipo del rombo ha sorteado con facilidad durante los últimos años. «Unas buenas tracción y frenada han sido dos de los puntos fuertes de los coches Renault, y eso es precisamente lo que se necesita en Melbourne», comentó el ovetense. No obstante, incidió en que la clave del circuito está «en las chicanes de baja velocidad». «Sabemos que el coche es bueno, y que fuimos muy rápidos el año pasado allí. Esta temporada debe ser igual», comentó Alonso, secundado por Fisichella.