El cineasta Daniel Sánchez Arévalo definió ayer como «una comedia sobre el drama de la vida» su ópera prima 'Azul oscuro casi negro', una película que se estrena el próximo viernes después de haber conseguido tres premios en el Festival de Cine Español de Málaga, el del jurado, el de la crítica y al mejor guión.
«Quería hablar de un sólo color que cambia y depende de cómo se mire», comentó en la presentación de la película en Madrid Sánchez Arévalo, con una exitosa carrera en el campo del corto. Aunque este es su primer largometraje, los actores que han participado en la película -Héctor Colomé, Antonio de la Torre, Eva Pallarés, Raúl Arévalo y Quim Gutiérrez- coincidieron en señalar que Sánchez Arévalo es un director «novel con mucha madurez».
La película relata el cambio que experimenta el protagonista, Jorge, un joven que «se ve atrapado en sus circunstancias» y que se siente responsable «de todo lo que le rodea: un padre enfermo, un hermano preso y su trabajo en la portería».
Con esta película Arévalo ha querido reflejar un «mundo interior que tiene mucho de autobiográfico», según indicó, y también ha querido expresar cómo en ocasiones «te olvidas de vivir tu propia vida por estar pendiente de los demás. Eso es lo que le pasa a Jorge», señaló el director. Es un «luchador nato que tiene que aprender a enfrentarse a sus propios deseos y conocer sus limitaciones para poder avanzar».
«Lo que quiero dar a entender es que los miedos y fantasmas nunca van a desaparecer, siempre van a estar ahí, lo que cambia es la manera que tenemos nosotros de enfrentarnos a ellos», dijo y recordó que el guión lo escribió en Estados Unidos, mientras estudiaba un máster de guión.