Personalmente estaba esperando que la tregua de ETA se produjera cuanto antes, pero considero que una vez se ha producido, hay que tener una lógica prudencia y recibir el anuncio de ETA de un alto el fuego permanente como lo que es. El alto el fuego anunciado por ETA no es suficiente. Lo que los ciudadanos españoles esperamos es su desaparición y su disolución definitiva. Dicho esto considero que sería un error que el Gobierno lo utilizara políticamente. No debemos olvidar que, en sus comunicados, ETA no se arrepiente de lo que ha hecho, ni ha pedido perdón a las víctimas del terrorismo y a los españoles por los treinta años de sistemática actividad basada en el desprecio más absoluto hacia la dignidad de la persona. Hasta ahora solo se ha demostrado que cambia los medios de su reivindicación, pero no cambia los fines de su existencia. Es un momento delicado, lo que obliga a estar 'ojo avizor'.