Un gran aplauso despidió ayer los restos de la cantante Rocío Dúrcal durante el breve responso que se celebró en el Tanatorio de la Paz de Alcobendas, al que asistieron sus familiares más cercanos, representantes del mundo de la canción y admiradores. Durante la breve ceremonia, a la que no tuvieron acceso los medios audiovisuales, un portavoz de la familia recordó la figura de la actriz y cantante, que falleció el pasado 25 de marzo, como una «magnífica madre y esposa que entregó los mejores años de su vida al arte y a su familia».