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Andén, embarcadero o playa
Diferentes proyectos tratan de dar un impulso económico al único muelle fluvial de la región
Andén, embarcadero o playa
Muelle fluvial de Vega Terrón, situado en el parque salmantino Arribes del Duero. / TRUCO
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Lo tiene todo para ser uno de los puntos clave de la economía salmantina y, sin embargo, vive infrautilizado desde hace casi diez años. El muelle fluvial de Vega Terrón, situado en pleno Parque Nacional Arribes del Duero, aglutina su emplazamiento privilegiado en un paisaje único con las posibilidades que le otorga ser el inicio de un recorrido de 210 kilómetros navegables del río Duero. Sin embargo, los proyectos se acumulan sobre la mesa sin que ninguno acabe de concretarse.

Vega Terrón había sido desde hace más un siglo el punto de encuentro entre España y Portugal en la frontera entre La Fregeneda y Barca D'Alva en el paso de una línea férrea que funcionó entre 1887 y 1985. Tras la terminación de las esclusas y el dragado del cauce fluvial del lado portugués, las autoridades salmantinas iniciaron un largo camino con el objetivo de conseguir que el Duero fuera también navegable desde la desembocadura del Águeda. Un recorrido que registró como hito principal la inauguración en 1995 del muelle fluvial de Vega Terrón, un proyecto capitaneado por la Diputación de Salamanca, que requirió la inversión de más de tres millones de euros para adecuar el espacio natural a las exigencias de un proyecto logístico.

En aquel momento, las posibilidades del muelle pasaban por la consolidación de una línea de tráfico fluvial de mercancías asociada a la exportación del granito de la zona a Portugal. Para ello, se concedió una licencia administrativa que se encargaría de explotar la el uso mercantil de la infraestructura y se firmaron con Portugal acuerdos para garantizar un caudal mínimo que permitiera el paso de barcos de gran calado. Poco después de su construcción, se trató de nuevo de impulsar la infraestructura con un proyecto de navegabilidad del Duero y explotación de los yacimientos de granito de Vitigudino y Sayago. Proyecto que requería la inversión de sesenta millones de euros para permitir el paso de barcos de 2.000 toneladas.

Años después de esa presentación, Vega Terrón sigue sin convertirse en un gran puerto de mercancías . La consolidación de una próspera industria vinícola a orillas del Duero hasta Oporto y el aprovechamiento de la navegabilidad desde Pociño con embarcaciones de recreo han llevado a Portugal a no tener interés en posibilitar el tráfico de mercancías, evitando poner en peligro esta fuente de ingresos para el país.

De hecho, el muelle está incluido en la red logística regional, Cylog, aunque aún no se ha firmado ningún convenio por parte de la Consejería de Fomento para dar salida a las mercancías de Castilla y León. Acuerdos que sí se han alcanzado con Gijón, Algeciras o Figueira da Foz.

Así, la Diputación de Salamanca ha emprendido un cambio de estrategia para reorientar la plataforma a los usos turísticos. Este cambio está incluido en el espíritu del Plan de Dinamización Turística de las Arribes, en el que se propone aprovechar las posibilidades del muelle como punto de enlace en el flujo de turistas que recibe Salamanca procedentes de Portugal, además del desarrollo de un programa propio de uso recreativo del río. Entre los proyectos de este cambio de rumbo, se encuentra la construcción de una playa fluvial a orillas del río Águeda en una espacio de cerca de tres hectáreas. Una idea que superó la declaración de impacto ambiental en junio del 2005 y que ya ha iniciado los primeros trabajos con la mirada puesta en el verano para su inauguración.

La idea de la Diputación y el Ayuntamiento de La Fregeneda, que se haría cargo de la gestión del espacio, es crear en la mitad sur de esa parcela una zona de baño con un vestuario semienterrado para no impactar en el paisaje, acondicionando también la paradera natural y creando un camino peatonal. Para construir esta nueva playa serán necesarios 1.200 metros cúbicos de arena y el desbroce de 1.000 metros cuadrados de superficie, con un presupuesto de 150.000 euros. Un proyecto que supone una nueva oportunidad para una zona que vive pendiente de volver a poner en marcha la vía férrea entre La Fuente y Barca D'Alva, y que convierte a Vega Terrón en un andén de lujo que espera su tren.



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