Cuenta la historia que el pueblo de los Dacios con su rey Decébalus a la cabeza dominó los territorios que actualmente ocupa Rumania al borde del Mar Negro hasta que las legiones romanas, al mando del emperador Trajano, conquistaron en el año 106 la región, dejando un poso cultural que se ha mantenido en el tiempo. Ayer, 1900 años después, las tropas de Juan Carlos Pastor, en su primera incursión en tierras del Mar Negro, han conquistado el derecho a disputar, con su juego el feudo del Constanta, una nueva final europea y la posibilidad de entrar en la historia.