La Asociación Cultural de Mujeres 'Santa Águeda' de Almeida de Sayago quiere embarcarse este año en un innovador proyecto solidario. El colectivo, en colaboración con Manos Unidas, trabaja en la organización de un mercadillo, que se celebraría en verano y cuyos beneficios irían destinados a la mencionada oenegé. Con independencia de esta nueva actividad, la agrupación se esfuerza cada ocasión en la celebración de fiestas tan populares como las águedas o los carnavales.
Para la primera de estas fechas, la asociación organizó este año una paellada que degustaron 45 mujeres, un concurso de repostería y actuaciones de bailes y canciones populares. El carnaval, por su parte, ha estado centrado en la recuperación de tradiciones ancestrales. Una de ellas es la denominada 'vaca bayona'. «Se trata de un estandarte formado por un cuerpo de vaca y unas faldas que cubre a los dos chicos que mueven el armazón, y es uno de los personajes más tradicionales de la comarca de Sayago», explica la presidenta de la asociación de mujeres, María del Rosario Cangueiro Garrote.
Otra de las costumbres populares, que el colectivo quiere adaptar a los nuevos tiempos, son las carreras de gallos. «Nos gustaría recuperar esta tradición, pero respetando la ley, por lo que nuestra propuesta es llevar a cabo este acto tan típico con gallos de fieltro, hechos por nosotras».
Toda esta actividad también tiene su reflejo en el ámbito de las representaciones teatrales, a las que son muy aficionadas las mujeres del colectivo. En carnaval representaron un sainete y varios monólogos con temas de actualidad.
No obstante, su obra teatral más ambiciosa tuvo lugar el pasado verano con motivo del V Centenario de El Quijote. Con la ayuda de Juan Antonio Panero, maestro jubilado del pueblo, la asociación representó 'La Insula Barataria', gracias al trabajo continúo de 30 personas durante dos meses. «Fue muy emocionante y un gran reto para nosotros, ya que nos encargamos de todo el montaje, de hecho participamos en un curso de confección para realizar los trajes de época», explica María del Rosario Cangueiro. «Nos gustaría repetir la experiencia, porque fue una actividad que nos unió mucho y, aunque solo fuera por eso, valió la pena», subraya.
La ssociación cultural desarrolla su actividad desde hace tres años, un tiempo en el que ha conseguido agrupar a 154 socias, según los datos del colectivo.