Los líderes de la oposición bielorrusa, Alexander Milinkevich y Alexander Kozulin, que anunciaron ayer la creación de un amplio movimiento «contra la dictadura» del jefe del Estado, Alexander Lukashenko, tan solo unas horas después se acusaron mutuamente de traición. «Considero que es una provocación que solo conviene a las autoridades», dijo Milinkevich sobre el intento de Kozulin de tomar una comisaría.
El servicio de prensa de Kozulin, detenido tras los desórdenes, acusó a Milinkevich de «traicionar la causa de la libertad».