Las grandes rivalidades se fraguan con la historia, con el paso de partidos intensos, polémicos, con objetivos gloriosos en juego y con vencidos y derrotados. El Real Valladolid-Salamanca ya ha vivido algunos de ellos, especialmente el último, que derivó jornadas más tarde en el descenso de la Unión a Segunda B. En la corta biografía de los Valladolid-Numancia, sin embargo, ese primer apunte de intensidad llegará hoy, cuando ambos equipos se jueguen, a un solo choque, gran parte de su futuro en la Liga. El que gane pasará a ser considerado aspirante al ascenso por derecho, porque puede acabar la jornada más cerca de los de arriba, que ahora están a siete y ocho puntos. Y el que pierda tendrá que confiar, más que nunca, en una racha invencible que iría más allá de lo épico para meterse en el terreno de lo milagroso.