Cerca de cuarenta bancos de tumores hay en España que guardan unas 120.000 muestras. El único que existe en Castilla y León ha sido inaugurado en Salamanca recientemente. En él hay depositadas ya unas 10.000 muestras. A juicio de su director, Enrique de Álava, «lo más importante es que sean de buena calidad, estén bien caracterizadas y tengan datos asociados para su estudio». Con ellas investigan y ensayan los profesionales las nuevas herramientas terapéuticas y de diagnóstico dirigidas a buscar fármacos específicos según los genes dañados. «La red española de bancos de tumores es una experiencia pionera en Europa, con antecedentes tan solo en Gran Bretaña y algún país nórdico», explica De Álava. Al banco de Salamanca están asociados la mitad de los hospitales y población de la región. «Para guardar una muestra es necesario que esté en buen estado, sea significativa respecto al cáncer específico en cada caso y que el paciente dé su consentimiento. Cada muestra se guarda de forma 'anonimizada' pero no anónima».