El centro penitenciario situado en la localidad leonesa de Mansilla de las Mulas cuenta desde hace cinco años con dos módulos donde se realizan labores terapéuticas para fomentar los valores de respeto y de responsabilidad entre los presos. Hasta el momento, estos módulos dan servicio a 180 internos, pero a lo largo de este año se van a duplicar para componer un total de cuatro módulos en los que se pueda atender a 420 presos. En ellos se quieren trabajar en programas específicos de inserción social donde los reclusos puedan adquirir unos hábitos de conducta higiénica y saludable, al tiempo que mejoran su capacidad de relacionarse con los demás sin provocar altercados ni otra clase de problemas.
Los responsables del programa de reinserción aseguran que desde que se puso en marcha el programa en el año 2001 se han reducido notablemente los conflictos entre internos de la prisión.