Castilla y León será una comunidad envejecida y con pocas oportunidades. Esta es la convicción del 45% de los habitantes de la comunidad, según los datos del Barocyl 2006 presentados ayer oficialmente por el Grupo de Investigación Pública de Castilla y León, que dirige Manuel Alcántara y Julio Fermoso, presidente de Caja Duero, entidad que ha financiado el segundo gran sondeo de opinión de la autonomía.
La perspectiva de los habitantes de la comunidad sobre el futuro y la evolución de Castilla y León es uno de los datos más llamativos de este Barocyl, que revela un marcado pesimismo económico. Una tendencia que, además, se ha acentuado desde el último sondeo, ya que en el 2005 eran el 43,3% de los habitantes de la comunidad los que manifestaban esta percepción negativa.
El pesimismo es generalizado en las nueve provincias, aunque son los sorianos (55,7%), los leoneses (53,7%) y los abulenses (52,65), los que se muestran convencidos mayoritariamente de las pocas oportunidades de futuro de la comunidad. Además, ha crecido la percepción frente al Barocyl 2005 de los ciudadanos que consideran que la situación económica es peor ahora que hace cinco años, hasta alcanzar el 26%.
A pesar de todo, en Castilla y León se vive bien. Así lo pone de manifiesto la valoración de la calidad de vida de sus habitantes. En una escala del 0 al 10, los castellanos y leoneses se ponen un 6,27. Según el Barocyl, la provincia en la que mejor se vive es Segovia, con un 6,9; seguida por Soria con un 6,74. Por el contrario, León registra el peor dato con un 5,58.
Sentimiento regional
En lo social, el Barocyl también ha subrayado la ausencia de sentimiento regional entre los habitantes de la comunidad, apuntado por los autores del estudio como «un rasgo diferenciador» de otras autonomías. Hasta un 46,9% de los castellanos y leoneses se sienten «únicamente español» frente a otras catalogaciones. Este sentimiento «españolista» ha crecido desde el 34% registrado el año pasado.