El hallazgo fue fortuito, pero constituye uno de los alijos más importantes descubiertos en Segovia, aunque aún no se haya capturado a quienes lo transportaban. Una bolsa de plástico llamó la atención de varias personas que paseaban junto a la carretera del puerto de Navacerrada hacia las cuatro de la tarde del sábado. La bolsa, según determinó más tarde la Guardia Civil contenía casi cinco kilos de hachís. Los paseantes pararon a una patrulla de Tráfico de la Guardia Civil de Segovia a la altura del paraje conocido como Puente de los Mosquitos de la carretera CL-601, en San Ildefonso. Según informaron a los agentes, habían encontrado en la cuneta una bolsa de plástico cuyo contenido les causaba sospecha.
Los guardias inspeccionaron la bolsa y pudieron comprobar que contenía varias tabletas de una sustancia que parecía ser hachís, por lo que avisaron inmediatamente a través de la Comandancia de Segovia al Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de la Guardia Civil (Edoa). Los agentes del Edoa confirmaron que el contenido de la bolsa eran 45 tabletas con un peso total de 4.959 gramos de hachís. Esta cantidad de droga tendría un valor aproximado en el mercado negro de 6.400 euros.
El hecho de la bolsa apareciera en la cuneta de la carretera CL-601 puede tener su explicación en que el citado punto es un lugar de control que frecuentan las diferentes patrullas de la Guardia Civil. Según apunta la Comandancia, cabe suponer que la droga podría haber sido arrojada desde algún vehículo que circulara por la carretera del puerto de Navacerrada para evitar uno de estos controles.