La jornada del macrobotellón que se prolongó durante toda la noche del viernes se desarrolló con un alto grado de tranquilidad y normalidad. Los equipos sanitarios de emergencias, tanto del 112 como de hospitales, se encontraron con un servicio habitual propio de cualquier viernes. Ninguno de los dos hospitales tuvieron que atender casos importantes relacionados con esta fiesta, con la excepción de un varón de 37 años que llegó en coma etílico al hospital Clínico, según fuentes del 112. La ambulancia lo recogió en Las Moreras a la 1.09 horas de la madrugada, dado que se había sumado al botellón de los más jóvenes, pero los servicios sanitarios no lo consideran un caso que pueda relacionarse con la fiesta, sino con lo que hubiera ocurrido cualquier fin de semana.