Hasta hace unos años, la industria textil era uno de los pilares básicos de la economía en Bernardos, pero la modernización de la producción hizo que los telares cayesen en desuso y los afamados paños del municipio dejaron de fabricarse.
Ahora, es la industria de la pizarra la que más mano de obra y volumen de negocio genera en Bernardos, aunque su producción también se extiende a la cercana localidad de Domingo García, con materiales más rojizos. Junto al Cerro del Castillo, donde se encuentra la ermita que alberga a la patrona y desde donde se divisa una majestuosa panorámica de buena parte de la provincia de Segovia, es donde mayor actividad concentran la canteras. Allí, desde lo alto de ese lugar declarado Bien de Interés Cultural el año pasado, sorprende la vasta extensión de las industrias que trabajan en la meticulosa extracción de la piedra para su posterior manipulado, bien junto a la cantera o en las instalaciones que poseen en el pueblo. Y del municipio salen buena parte de las más de cincuenta y siete mil toneladas de pizarras que cada año se producen en la provincia. De hecho, para muchos, hablar de pizarra es hablar de Bernardos, pues este producto lleva el nombre de la localidad a centenares de kilómetros.