El Consejo de Ministros acordó ayer pedir a la Unión Europea que libere fondos de emergencia para que Mauritania pueda gestionar con garantías la crisis migratoria e impida la llegada de nuevas oleadas de subsaharianos en pateras a las islas Canarias. La vicepresidenta primera aseguró que el Ejecutivo ya ha comenzado las gestiones con las autoridades de Bruselas para convertir las migraciones en una «prioridad» en las relaciones entre la UE y el Gobierno de Nouakchott. María Teresa Fernández de la Vega informó de la ofensiva diplomática internacional que el Gobierno ha puesto en marcha para recabar ayuda de terceros en la ya conocida como 'crisis de los cayucos' y que ayer se convirtió en tema central de la reunión del Consejo de Ministros.