Alrededor de una veintena de colectivos han comprometido su respaldo a la concentración convocada para esta jornada en demanda de medidas que garanticen el desarrollo económico y social de la provincia. Con el lema 'Zamora exige futuro', agentes sociales y económicos agrupados en la plataforma hacen un llamamiento a la participación de todos los zamoranos en una movilización que quieren que sea «masiva» y que constituya «un grito fuerte para que se sepa que Zamora tiene futuro y será el futuro que nosotros queramos escribir», tal como lo definió el portavoz de la plataforma, Eugenio González.
Junto con Comisiones Obreras -sindicato impulsor de lo que se puede considerar un relanzamiento del nunca cumplido plan de choque-, de la plataforma 'Zamora exige' forman parte las organizaciones agrarias Asaja y Coag y la Cámara Agraria Provincial; CEOE-Cepyme, la Cámara de Comercio e Industria y la Organización de Profesionales Autónomos. Casi una veintena de entidades y organizaciones se han sumado a sus reivindicaciones.
Pero si las adhesiones son numerosas, en esta ocasión son también notorias las ausencias y más cuando la plataforma ha querido que la medida reivindicativa esté desprovista de cualquier matiz partidista, «queremos que sea una concentración blanca y, si hay alguna bandera, que sea de Zamora», subrayó días atrás el portavoz y secretario provincial de CC. OO. Un objetivo de difícil cumplimiento si se tiene en cuenta que una de las razones del respaldo expresado por el PP ya en vísperas de la movilización es «contestar a la falta de compromiso de Zapatero con la provincia», en palabras del presidente provincial, Fernando Martínez Maíllo.
Coherencia
Entre las organizaciones que han querido desmarcarse de esta movilización es el PSOE, quien justifica su ausencia por una cuestión de coherencia, ya que «somos los partidos los que sustentamos las instituciones a las que se reivindica». Añadió que, de hecho, también hay otras organizaciones que quizá no deberían estar, porque el desarrollo «no solo depende de los partidos políticos y de las instituciones». García Guerra expuso que «no haríamos ningún favor a la plataforma con nuestro apoyo, de la misma forma que no se lo hace el presidente del PP con sus declaraciones».
Subrayó la actitud prudente y de respeto hacia el llamamiento a la movilización y aclaró que el PSOE «no tiene por qué dar libertad a sus afiliados para que asistan porque es un derecho que recoge la constitución». García Guerra declaró que «podemos compartir el espíritu de la movilización, otra cosa es que tengamos nuestro programa sobre cómo mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos».
Tampoco se han sumado a la plataforma y a la movilización UGT y su organización agraria UPA. Tal como recordó ayer Nieves García Galán, secretaria provincial del sindicato, se trata de una mesa a la que se vuelve a sentar la CEOE, la organización que fue la primera en abandonar el plan de choque cuando no se habían cumplido gran parte de los compromisos firmados. Para UGT, que, sin embargo, invita a sus afiliados a asistir a la concentración, la postura oficial del sindicato es una cuestión de incompatibilidad: «Hay compañeros de viaje con los que no se debe ir, desde el principio defendimos una plataforma integrada por organizaciones sindicales y colectivos sociales».
La plataforma benaventana por la sanidad expresa su respaldo pero se queja de que hay entidades, como las cajas de ahorro, que en su día rechazaron el apoyo a sus demandas «porque tenían carácter político».
Y quien ayer mismo expresó su postura, de claro rechazo, es el colectivo Liberación, que achaca la responsabilidad de la situación de Zamora quienes están en la plataforma.