Al calor de la lumbre, charlan animadamente mientras dan unos tragos a la cerveza y comen unos callos que, según afirman, están de chuparse los dedos. Uno de los cuatro da unas caladas al puro, porque ahora ya se puede fumar en el interior del centro cultural, aunque en los primeros días del año, ante las dudas sobre la aplicación de la nueva normativa, los fumadores debían aguantar en la calle los rigores del invierno.
Y es que no es un bar al uso, es el centro cultural Santa Cecilia, en marcha desde hace cinco años como local de reunión de los pocos vecinos de Domingo García y los muchos foráneos que, sobre todo en verano, arriban a este pequeño pueblo de calles empedradas y fachadas de pizarra.
Una simple mirada permite darse cuenta que no es un bar, ni siquiera un teleclub, es un centro de reunión, con servicio de atención al cliente para tomarse unos chatos, eso sí, con horario restringido a los fines de semana y todos los días en verano. Mesas, sillas y estanterías repletas de libros forman parte de la estancia en la que no es necesario tomarse algo. «Pueden venir a leer, a charlar...», explica Julia, encargada del centro desde hace cinco años, y para muchos quien trae la alegría a Domingo García, pues hasta entonces en el pueblo no disponían de local de reunión. «La gente está muy contenta porque les estoy dando un servicio que antes no tenían», comenta. «Muchos están deseando que llegue el fin de semana, el viernes a las 8 de la tarde, que es cuando se abre», subraya Julia.
Entre quienes ansían la llegada del fin de semana está Félix, uno de los cuatro señores que conversa junto a sus compañeros de mesa al calor de la lumbre. Él es de los pocos que vive a diario en Domingo García con la resignación de no disponer durante toda la semana de un lugar de reunión con sus convecinos. «El resto de la semana sin nada se lleva mal», comenta «Te tienes que quedar en casa», apunta. «Un pueblo sin bar no es pueblo», apostilla otro de los compañeros de tertulia el pasado sábado por la mañana.
Pero es fin de semana y la rutina se acaba. Comparte consumiciones y comentarios junto con Clemente y Félix, que no dudan en regresar a su pueblo natal desde la vecina localidad de Bernardos, donde ahora residen, para «tomar unos chatos y echar la partida en el buen tiempo que hay más gente».
Semana cultural
Y es que es en verano cuando de verdad la monotonía se olvida a la vez que las casas de Domingo García abren sus puertas y ventanas y el centro cultural atiende a los socios todos los días. Más de un centenar de personas integran la Asociación Cultural Santa Cecilia y todos participan activamente en las actividades que organiza, sobre todo en la época estival. Una de las citas más multitudinarias y que goza de mayor acogida es la semana cultural, en torno a las fiestas de verano, la primera semana de agosto.
Campeonato de dardos, de ping-pong, de futbolín, karaoke o caldereta son algunas de las actividades organizadas por la asociación cultural, que aprovecha así al máximo el local cedido por el Ayuntamiento como centro cultural y local de reunión para todo lo que sea necesario. Junto al bar y la sala con mesas, otro salón sirve de centro de reunión para los más jóvenes para echar una partida a los dardos, al futbolín o al ping-pong en un centro que sirve de punto de encuentro obligado para quienes viene y llegan a Domingo García.Próximo pueblo: Migueláñez