La victoria que el pasado domingo conseguía el Balonmano Valladolid frente al líder Teconsa BM Arroyo, ha dejado al Inzamac pendiente de los resultados de terceros para poder disputar la fase de ascenso a la que tienen derecho los dos primeros clasificados. A falta de cinco jornadas para el final de la competición, el Inzamac espera que se produzca una carambola que le permita alcanzar el segundo puesto, o incluso el primero, si ésta fuera a tres bandas.
A día de hoy los zamoranos siguen ocupando una ficticia segunda plaza que casi con toda seguridad irá a parar a manos del Balonmano Valladolid cuando dispute los dos partidos que le restan ante rivales que en principio son asequibles. En el Polideportivo de Parquesol se enfrentaron los favoritos a disputar la fase de ascenso, ante la atenta mirada del seleccionador nacional, Juan Carlos Pastor, en un partido que acabó sin demasiada emoción.
El Balonmano Valladolid pronto impuso su ley en el partido y, con un juego rápido y una defensa 6-0 que Arroyo nunca fue capaz de atacar, se distanciaba en el marcador y, a partir de ese instante, el partido se terminó. 27-20 al final que deja las espadas en alto de cara al final de la competición. El Arroyo, que tan solo había perdido un partido hasta esta jornada 21, recibe al Adus la próxima semana y al Inzamac dentro de tres, con lo que sendas derrotas le alejarían del liderato. Por su parte, el Balonmano Valladolid visitará la cancha del ADUS salmantino el día 23 de marzo, jueves, en partido adelantado a la vigesimocuarta jornada. Así pues, de forma inesperada, la Universidad de Salamanca se convierte en el juez de la Liga.
Por su parte el Inzamac Zamora, después de la cómoda victoria cosechada ante el Bejarano, visita el domingo la pista del vicecolista con la mirada puesta en otras canchas de juego y con la clara obligación de ganar todos los partidos que le restan para, al menos, mejorar la clasificación de la pasada campaña. El encuentro dará comienzo a las 11.30 horas y será dirigido en el arbitraje por los vallisoletanos Martín García y Reyes Incinillas.