La representación de la controvertida obra 'La Revelación', de Leo Bassi, prevista para el próximo sábado en Toledo, dentro de un festival de teatro independiente sigue generando voces críticas. Ahora ha sido la Junta de Castilla-La Mancha, gobernada por el PSOE, la que se ha sumado al rechazo expresado por el Arzobispado y el Ayuntamiento de Toledo -gobernado por el PP- a esta pieza teatral por su contenido crítico con las religiones.
El portavoz del Gobierno castellano-manchego, Emiliano García-Page, anunció ayer que el Ejecutivo autonómico no consentirá que un solo euro de los 9.000 concedidos a este festival en concepto de subvención sirva para financiar el montaje del actor italiano.
«No lo apoyamos en la medida en que buena parte de la sociedad de esta región, singularmente de Toledo, se pueda sentir ofendida en sus creencias y quien piense que este es un problema que tiene que ver con las relaciones de poder entre la Iglesia católica y un gobierno le digo que se haría el mismo planteamiento si en vez de hablar el Arzobispado Primado de España hablaran los representantes de una confesión musulmana o judía», explicó el portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha.
Coincidía así en su argumento con lo dicho hasta ahora en este sentido por el alcalde de Toledo, José Manuel Molina, y dejó en muy mal lugar al Grupo Socialista en el consistorio toledano que un día antes había acusado al Ayuntamiento de inquisitorial y censor por haber promovido la retirada de la subvención de 7.000 euros concedida a este festival por el consorcio Cultural Toledo -del que también forman parte la Diputación Provincial, Caja Castilla-La Mancha, Caja Madrid y Telefónica- debido a la inclusión de la obra de Bassi en su programación.
Según García-Page, un gobierno tiene la obligación de no provocar tensiones sociales y de contribuir a un mejor clima de convivencia «y esta obra ha creado un clima en el que mucha gente se siente ofendida».
Tras esta decisión, la organización del festival decidió que la representación de la obra de Leo Bassi tenga lugar este sábado en un local cedido por los sindicatos CC.OO. y UGT, situado frente al Alcázar de Toledo, ya que el espacio donde Bassi iba a actuar en un principio -la Escuela de Artes de Toledo- pertenece a la Junta de Castilla-La Mancha.
Pintada'
La polémica en torno a 'La Revelación' ha dividido también a la ciudad de Toledo que ayer amaneció con pintadas críticas a la Iglesia en los muros de la Catedral y el Palacio Arzobispal. Pintadas en las que podía leerse «Libertad de expresión» y «Viene la Inquisición, Leo».
En el caso de las impresas en la fachada del Palacio Arzobispal su autor demostró necesitar un curso acelerado de ortografía pues escribió 'Viene' con 'b' e 'Inquisición' si la 'u'.