El Reino Unido no contribuirá económicamente al Gobierno palestino liderado por Hamás hasta que el grupo no reconozca el derecho de existir de Israel, según ha afirmado hoy el primer ministro británico, Tony Blair, en una rueda de prensa. "Si empezamos a mandar dinero al propio Hamás y al Gobierno, cuando sigan negando el estado de Israel, será bastante difícil explicarlo a los contribuyentes británicos", ha señalado Blair añadiendo que es consciente de que la falta de apoyo económico podrá impulsar a la Autoridad Palestina a requerir ayuda de Irán, pero poco se puede hacer en actuales circunstancias.
Blair ha recordado que Reino Unido es uno de los donantes más importantes de los territorios palestinos con 156 millones de libas (226 millones de euros) ofrecidos este año, ya sea de forma directa o a través de la Unión Europea. "Lo que no podemos hacer es terminar por ayudar al Gobierno cuando éste se encuentra fuera de la base en la que queremos asentar el problema de Oriente Próximo". Por otro lado, ha reiterado que el reconocimiento del mandato democrático de Hamás y el consiguiente apoyo político y económico por parte de Reino Unido, está directamente relacionado con la renuncia de la violencia, el reconocimiento de Israel y un afán de negociaciones pacíficas.
Al mismo tiempo, Blair ha defendido la decisión de la retirada de los observadores británicos de la prisión palestina de Jericó, asaltado por las fuerzas israelíes poco después del abandono del centro de los observadores de Reino Unido y Estados Unidos. Anteriormente, los diplomáticos británicos y estadounidenses habían advertido reiteradamente a la Autoridad Palestina que retirarían a sus observadores desplegados en el centro desde 2002, si las condiciones de seguridad no registraban una sustancial mejora.
"No se trata de una gran conspiración entre Estados Unidos, Reino Unido e Israel", ha aseverado el primer ministro británico. "Fue una situación en la que la Secretaría de Asuntos Exteriores se sintió no solamente incómoda pero extremadamente preocupada sobre el riesgo de vidas humanas de los observadores".