Las dos principales asociaciones de madres y padres de alumnos (AMPAS) de Castilla y León, Confarcale y Confapacyl, han mostrado su preocupación por la reducción de la jornada laboral de los profesores de 37,5 horas semanales a 35 a partir del próximo curso sin que «sepamos cómo la Junta va suplir esta ausencia de los docentes en las aulas».
La reducción de la jornada por la que 27.000 profesores de Primaria y Secundaria de Castilla y León se equipararán al resto de funcionarios de la Junta, forma parte del preacuerdo alcanzado el pasado viernes entre la Consejería de Educación y tres sindicatos (STEs, Anpe y CSIF), al que se sumaron ayer CC. OO. y UGT pese a la «insuficiencia del mismo».
Para Antonio González, presidente de la Federación de Padres de Alumnos del Medio Rural (Confarcale), que agrupa a 250 asociaciones de la región, el acuerdo «se aleja de nuestras pretensiones de ampliar el horario lectivo al reducir al menos cuatro horas al mes con la actual plantilla».
El pacto supone una reducción por cada profesor de 2,5 horas semanales, de las cuales una corresponde a horario lectivo, y el resto al tiempo empleado para formación y corrección de exámenes. Los asociaciones de padres sostienen que de cumplirse este acuerdo se 'perderán' 27.000 horas lectivas semanales «sin que se haya informado de cómo se resolverá este problema».
Para José Luis Lara, presidente de la Confederación de Padres de Alumnos de Castilla y León, «a muchos padres sí que nos gustaría que los profesores cumplieran al menos las 35 horas con carácter efectivo y presencial en los colegios».
Según Francisco García, de CC. OO., «esta reducción del horario laboral no debe de repercutir en el horario lectivo escolar, ya que la Junta se ha comprometido a crear más empleo y garantizar el servicio». El preacuerdo no recoge de qué forma de resolverá esta reducción de horas, aunque ayer Rocío Lucas, directora general de Recursos Humanos, indicó que «la Junta garantizará la prestación y la calidad del servicio».
Aunque la Consejería de Educación ha insistido en que se deberán contratar más profesores, los progenitores exigen a la Administración que paralelamente lleve a cabo un seguimiento de la «jornada real» de los educadores.
Por el contrario, los padres no cuestionan los incrementos retributivos de hasta 152 euros al mes para los docentes en tres años, así como a las mejoras por desplazamientos fijadas en 0,17 céntimos de euro por kilómetro.
Respecto al permiso anual retribuido, conocido como año sabático, las ampas rurales advierten del riesgo de que se pueda producir una 'desconexión pedagógica' de los profesores. La Junta ha aceptado que cada cuatro años un maestro pueda disfrutar de un año sin trabajar con el 85% del sueldo. El Ejecutivo regional calcula en unos 80 millones de euros la financiación de este acuerdo, aunque desconoce por ahora la cuantía destinada para las futuras contrataciones .