Las cinco horas de reunión en la sede de Ebro en Valladolid dieron ayer salida a las 32.000 toneladas de remolacha de contrato que quedan pendientes de extraer en los campos palentinos de La Nava y en Salamanca. La remolacha de contrato que todavía queda sin arrancar se transformará en azúcar en la primera de las fábricas de Ebro de Andalucía que abra la campaña, a finales de mayo o principios de junio. El cultivo será pagado a los agricultores en función de la calidad que tenga cuando sea entregada -el descuento (impurezas) será asumido por el agricultor-, probablemente en las fábricas de Jérez o de Sevilla, si bien Ebro ha comprometido la recepción en la primera industria del sur de España que abra la campaña.