-El año pasado, cuando el equipo se quedó sin opciones de ascenso, usted dijo que la viabilidad del club estaba garantizada otro año más en Segunda. ¿Qué dice ahora?
-Pues que vamos a seguir trabajando para garantizar la viabilidad el año que viene, y lo que no podremos garantizar, que ya lo veremos, es que podamos tener un presupuesto muy alto y un proyecto que a priori sea de los favoritos. Estamos viendo que en Segunda al final lo más importante son los resultados y que hay equipos con presupuestos muy bajos que están ahí arriba. Pero si no subimos, que todavía está por ver, creo que estaremos de nuevo en la pelea y que el año que viene lo volveremos a intentar.
-¿El agujero ha vuelto a aumentar?
-Dependerá de las ventas que hagamos. De momento, con la venta de Aduriz hemos conseguido que en la primera mitad del año no solo no aumente, sino que disminuya, y en esta segunda mitad, si al final hacemos las ventas necesarias para afrontar los pagos esperamos que ya no aumente y que se cubra el objetivo.
-¿Vender es obligado?
-Sí. El año pasado tomamos la decisión de arriesgarnos, y así salió como salió la cuenta de resultados, y este año a priori sí pensamos que vamos a tener que vender para afrontar el final de temporada y el inicio de la siguiente.
-¿Y qué alternativas económicas puede haber a eso?¿Hay alguna otra solución?
-Soluciones siempre puede haber, nosotros tenemos que intentar ponerlas todas en práctica, porque tampoco pensamos que pueda ser la mejor solución fortalecer por un lado y debilitar por el otro, pero ahora mismo no es fácil.
-¿Y la urbanística?
-Pues seguimos trabajando poco a poco y no me cabe duda de que al final, en mayor o menor medida, se llegará a un acuerdo. Pero es una cuestión de tiempo, de seguir trabajando y de hacer las cosas con calma.
-Pero pasa el tiempo y esa solución no llega.
-Dicen que nunca es tarde si la dicha es buena. Es de lo que se trata, las cosas no son fáciles, es un proyecto difícil y quizá alguna cosa no la hemos enfocado de la forma correcta y eso lo ha retrasado todo un poco. Pero lo importante es que al final las cosas salgan y sea importante para la ciudad y para nosotros.
-Con el dinero de Barreto todavía no cuentan, claro.
-No. Sé que será una ayuda, no me cabe ninguna duda porque estamos seguros de que el fallo será a nuestro favor, pero no sabemos cuál será la cantidad fijada como indemnización.
-Mucha gente piensa que el Sporting va a ser el espejo en el que se mire el Real Valladolid.
-Creo que la situación a ellos les ha llegado más tarde, aunque ahora mismo la administración judicial para el Sporting tiene algunas ventajas. Igual que le ha pasado a la UD Las Palmas han podido ir a 'quitas' importantes y han podido reordenar un poco la casa. Porque el gran problema es cuando nos equivocamos y hacemos contratos a largo plazo que después hay que asumir, y la valía de los futbolistas va pareja con la del club. Si el club hace las cosas bien los jugadores valen mucho dinero, si el club lo hace mal, los jugadores valen menos. Pero todavía no estamos en esa situación y tenemos que aguantar. Es una situación que en fútbol se empieza a dar mucho, pero yo creo que el Valladolid conseguirá levantar el vuelo.
-¿Y los dueños cómo están viviendo esta situación?
-Bien, creo que cada vez se están implicando más. Son conscientes de la situación, están apoyando y en sus ideas está garantizar el futuro del club. Poco a poco han visto que es una ciudad por la que merece la pena luchar y se van implicando más.
-¿Algún ejemplo práctico de esa implicación?
-Todos los meses despachamos con ellos. Una vez cada quince días las reuniones también se celebran aquí, y nos acompañan a reuniones que pueden ser importantes para el futuro del club.
-Y en su caso, ¿cómo le ven? Porque su futuro depende de ellos.
-Saben que dentro de las limitaciones que tenemos y cómo se están sacando las cosas poco a poco hacia adelante, ahora mismo es verdad que los resultados deportivos influyen pero creo que ellos tienen confianza absoluta en lo que estoy haciendo y no me han transmitido lo contrario.
-¿Y cómo se ve a sí mismo? ¿Está con fuerzas para seguir?
-Estoy un poco mejor que hace un mes, cuando tuvimos el desayuno antes de tomar la decisión de la destitución de Marcos Alonso. Creo que lo tenemos difícil, porque hemos perdido cinco partidos importantes y nos hemos descolgado. Pero creo que estamos a tiempo, que todos tenemos ganas y al final eso es lo importante, seguir con ilusión de hacer las cosas y de conseguirlas, y más después del último partido. Sé que es difícil y que cuanto más ilusión te haces más fuerte es el palo que te llevas, pero creo que vamos a estar ahí.
-Habrá que ver cómo se confecciona la plantilla la temporada que viene, sin dinero y con ventas. Eso influirá también en la elección del técnico.
-La labor de la cantera se ha hecho bastante bien, hay jugadores que el año que viene deberían tener su oportunidad. Algunos que están en el Promesas, como Rafa, que está cogiendo una experiencia importante en el Eibar y eso le va a fortalecer, y creo que habrá puestos de la plantilla en la que habrá gente de calidad pero porque la tenemos en casa. El Juvenil viene fortísimo, el sábado se proclamó campeón de Liga cuando todavía le quedan cinco jornadas. Por ese lado la calidad está garantizada y siempre es mejor utilizar la gente de la casa con posibilidades para que se vaya curtiendo y no masificar el primer equipo con gente de fuera. Más teniendo un entrenador como Alfredo Merino que los conoce, tiene ilusión, tiene ganas y es un hombre de club. Y desde ese punto de vista a lo mejor lo que haya que reducir en presupuesto se gane en ilusión, en ganas y en fidelidad al club.
-Todo esto poniéndose en lo peor. Y si por casualidad se logra el objetivo ahora que casi nadie cree en él, ¿cómo cambia la situación?
-Nosotros dentro del club sí contamos con eso. Para mí era más difícil descender el año que lo hicimos que ascender ahora, teníamos muchos más puntos de margen. No cambia, habría que hacer una plantilla muy similar, por no decir idéntica a la que tenemos, porque creo que esta plantilla tendría más lucimiento en Primera que en Segunda. Todos sabemos que es difícil, pero muchos estamos convencidos de que se puede conseguir.