Más de sesenta años han tenido que pasar para que la Rondalla III Columnas de la localidad salmantina de Ciudad Rodrigo publique su primer cedé, editado bajo el título 'Si nos quieren escuchar...'. Se trata de un recopilatorio de doce canciones que han grabado junto a la Comparsa Peñarandina y que ha salido a la luz de la mano de la Diputación Provincial de Salamanca.
Esta iniciativa surgió hace algunos años del folclorista ya desparecido Ángel Carril, en su empeño por rescatar todas la formas autóctonas del folclore popular salmantino.
Los miembros de la Rondalla III Columnas, en la actualidad 36 hombres, no esconden la satisfacción que les supone ver sus caras, su música y su cedé, al lado de los de otros grandes artistas. «Es un motivo de orgullo que hayan contado con nosotros para esta grabación», explica Julete Sánchez, el presidente de la agrupación. «No todo el mundo puede decir que tiene un cedé», añade.
Pero la realización de este recopilatorio no ha estado exento de anécdotas, como recuerda Julete Sánchez. «La primera grabación la hicimos con Ángel Carril en la bodega de 'Patolo' y como el local tenía muy poca acústica la tuvimos que preparar con sábanas, sombrillas...».
Solo hombres
La función principal de esta murga es anunciar que llega el Carnaval y antiguamente solo se reunían en esa época del año. «Casi todas nuestras canciones son relativas a la llegada del Carnaval y esa es nuestra misión principal, aunque en la actualidad también participamos en las fiestas de algún pueblo, en festivales o vamos a rondar a las novias».
El hecho de que esta agrupación esté formada únicamente por hombres es algo que en el municipio de Ciudad Rodrigo no llama la atención, porque «siempre ha sido así».
«Las murgas siempre han estado formadas por hombres. Sí que hubo una de mujeres, pero desapareció», comenta Julete Sánchez, al tiempo que matiza que «yo desde luego que no estoy en contra, todo se puede ver, pero lo que está claro es que tampoco nadie nos ha propuesto nada, tan solamente una chiquita que estuvo aprendiendo con nosotros pero que luego lo dejó».
Para conocer los orígenes de la Rondalla III Columnas habría que remontarse al año 1890, con la primera ronda carnavalera, que se hacía llamar 'Los Becuadros'.
Después llegarían muchas más y tras una interrupción por la situación que se vivía en el país, en 1944 resucitan las murgas con la salida de la Rondalla que, de manera casi continuada, no ha dejado de divertir y criticar con sus coplas a mirobrigenses y forasteros en los días previos al Carnaval.