El pintor José Luis Samper Sánchez-Villacañas fue enterrado ayer en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), su pueblo natal, tras fallecer el sábado a los 72 años. Samper fue uno de los más destacados pintores manchegos y, desde que comenzó a pintar en 1952, su fuente han sido el paisaje de su tierra, que pintó como un verdadero maestro.
Durante medio siglo, sus obras han recorrido España y se han visto en museos de Italia, Puerto Rico y Nueva York. Samper ha dejado sin terminar el cartel de las fiestas de Moros y Cristianos que se celebrarán en Alcázar en junio.