España ha dado un vuelco. Las mujeres han salvado la actuación en los campeonatos del mundo en pista cubierta. Ruth Beitia consiguió ayer la segunda medalla, esta vez de bronce, tras la plata de Glory Alozie. La saltadora de altura sube a su primer podio de un Mundial un año después de proclamarse subcampeona de Europa. Ruth se abre paso de esta forma hasta la primera línea del atletismo español, que se marcha de Moscú con dos preseas y siete puestos de finalista. José María Odriozola, una vez más, ha vuelto a clavar su pronóstico.