Es difícil arrancar a Carlos Muñoz de Pablos una palabra que ni de lejos suene a vanagloria de su trabajo. «La vidriera trata de solucionar un problema» es la frase que repite continuamente asociada a una actividad y a un mundo desconocido en el que es no solo un referente nacional sino internacional. Sin embargo, el jurado del premio Castilla y León de Restauración del Patrimonio ha valorado tanto su magnífica tarea como restaurador como las soluciones que ha aportado desde la creatividad de un artista de hoy.