«Se ha oído una explosión en la calle seguida de una pequeña traca antes de que se fuera la luz de todo el edificio», explicaba un vecino del número 4 de la calle Las Eras. Acto seguido, los testigos vieron una columna de humo saliendo de una arqueta situada a los pies del inmueble, frente al parque de Bomberos. Para entonces, eran las 15.23 horas de ayer, en el habitáculo interior del pozo que alberga un centro de transformación de Iberdrola cuatro obreros se debatían entre la vida y la muerte. Dos lograron salir entre las llamas y los otros dos fallecieron víctimas del fuego y el humo tóxico del plástico quemado.