Eva Calle, monitora de igualdad de oportunidades, coge el micrófono y lo explica muy clarito. «Encima de esta mesa está todo lo que necesitáis. Hay tela, aguja, hilo y dedal. Cogéis lo que necesitéis y coséis un botón». Ese es el reto. Comprobar la maña que se gastan los hombres con las tareas domésticas. «Pues hay de todo. Se ve a la legua quien lo ha hecho antes y quien no», comentan Soledad, Mari Carmen, Beatriz, Asun y Mari, integrantes de la asociación Nuevos Tiempos, del barrio de San Pedro Regalado, y que hacen de improvisado jurado en la competición organizada dentro del encuentro Mujer y Asociacionismo, que reúne hasta mañana a más de quince colectivos de mujeres en la Feria de Muestras.
El ganador fue Valeriano Ibáñez. «Es que ha hecho muy bien los remates, tanto por delante como por detrás», comenta Soledad, una de las encargadas de emitir el veredicto. Aunque hubo algunos que le pisaron los talones. Como Melecio de las Heras. Aunque jugaba con ventaja. «He sido sastre, así que todo lo que tiene que ver con la aguja y la plancha se me da bastante bien», comenta. A su lado está Justo Flores. «Yo me quedé viudo bastante pronto, por lo que me tuve que apañar solo. Antes ayudaba, pero ahora todo depende de mí. Hasta cocinar; no me gusta mucho, pero no tengo más remedio», comenta.
Comentarios y risas
Cipriano, Alejandro, Máximo, Ángel, Severino y Jesús también se sometieron a la prueba -solo uno utilizó el dedal- ante la atenta mirada de las mujeres, que no dejaban de aleccionarles y comentar entre risas las dificultades que tenían para enhebrar -«¿anda, que como todo lo metas igual!»-, administrar el hilo -«¿que lo tienes muy corto!»- o rematar la jugada.
Hoy le tocará el turno a ellas, pues una competición similar servirá para demostrar las habilidades de las mujeres con el bricolaje y la instalación de un enchufe. La concejala de Bienestar Social, Rosa Hernández, explicó que con estas actividades lúdicas se intenta demostrar que «todos somos capaces de hacer todo, por lo que hay que compartir todo tipo de tareas».
El concurso tuvo lugar en el transcurso de la feria Mujer y Asociacionismo en el que asociaciones femeninas mostraron sus programas habituales y además, hicieron talleres en vivo. El más concurrido fue el de bolillos, de la asociación AME. «Para esto hace falta paciencia y concentración, tampoco tiene mucha dificultad. La cuestión es tener ganas y ponerse», comenta Carmen Martín, profesora de esta técnica. Salvadora Pérez y Perfecta Vaquero comentan -mientras alternan los bolillos a velocidad de vértigo- que «tradicionalmente el encaje es algo relacionado con las mujeres, pero hay hombres que también lo hacen». Milagros es profesora de mantillas de la asociación Acacia. Recuerda que cuando era pequeña «todas las mujeres iban con el velo a la iglesia. Es una pena que algo tan bonito se haya perdido. Nosotras todavía lo usamos para las novias, las madrinas, los bebés en el bautizo, en pañuelos o peinetas», comenta. La agrupación Castill Delicias presentó además sus trabajos en estaño y Matea Poza, de la asociación El Alhelí -del barrio de Las Flores-, explica orgullosa como es capaz de hacer bolsas para caramelos, portalápices, pequeños baúles o servilleteros con una base de cartón y cosiendo encima bolsas de plástico.