ANTENA 3 estrenó el martes noche una nueva serie americana: 'Numb3rs', producida por los hermanos Scott (Ridley y Tony). Es una serie policial de acción muy bien contada, con mucho ritmo y planos brillantes. Un producto de calidad, en fin. Sin embargo, la historia presenta puntos flacos nada desdeñables. Narrativamente, 'Numb3rs' pertenece a ese tipo de relatos temáticos donde, además de una historia de intriga o acción, se nos explica alguna destreza técnica, profesional o científica. Hay series de abogados, de médicos o de forenses policiales que nos permiten aprender cosas dispares sobre derecho, anatomía, medicina o biología.'Numb3rs' transita el mismo patrón desde un punto de vista inédito que es el de las matemáticas. Así, junto a la narración convencional de tipo policíaco, cada episodio nos ilustra sobre las virtudes de las matemáticas para resolver problemas complejos. El planteamiento es, sin duda, original. Con todo, hay algo que lo hace poco aprehensible para el espectador. Y no es por las matemáticas propiamente dichas -que ya de por sí suelen ser bastante áridas para el común de los mortales-, sino por la imposible divulgación de este saber. Cuando uno se enfrenta a la descripción de un lupus (en 'House'), de una puñalada en las costillas (en 'CSI') o de un delito de homicidio en grado de tentativa por parte de un menor (esta semana, por ejemplo, en 'Sin rastro'), siempre puede recurrir a explicaciones muy gráficas de las cosas, desde la reconstrucción en imagen de los procesos biológicos hasta la pedagogía jurídica. ¿Pero cómo explicar en la tele una larga ecuación que expresa un cálculo de probabilidades en símbolos inaccesibles? Es un ejercicio inútil. Todo lo más, el narrador podrá emplear metáforas concretas para expresar el planteamiento inicial del cálculo matemático: por ejemplo, en el episodio de estreno, el ejemplo del aspersor de riego para encontrar un único punto de origen en los crímenes de un asesino en serie. Pero recorrer el camino desde el ejemplo pedagógico hasta su fórmula matemática es una operación que requiere de numerosos pasos lógicos y simbólicos. 'Numb3rs' no los explica, porque eso haría el relato excesivamente difícil. De modo que, a fin de cuentas, el espectador queda obligado a aceptar a ciegas el a priori del relato, es decir, que las matemáticas nunca fallan, sin palpar la demostración concreta. Para convencernos de ello, la serie recurre a un juego de imágenes con números y gráficos que, en realidad, no es más que el habitual recurso a lo incomprensible para asentar la autoridad de quien lo emplea.