El Ayuntamiento de Salamanca ha aprobado un nuevo paquete de medidas con el fin de acabar con la «impunidad» de algunos conductores a la hora de cometer infracciones de tráfico y especialmente en el aparcamiento. El portavoz municipal, Fernando Rodríguez, presentó ayer estas medidas que se aplicarán en el plazo de un mes y en las que destaca el regreso del sistema de inmovilización conocido como cepo, que ya fue utilizado por el consistorio hace algunos años. Un sistema que buscará dar una solución a la proliferación de aparcamientos en doble fila en vías principales, en pasos de peatones, intersecciones o en lugares reservados para minusválidos, según señaló el portavoz, que recordó que la inmovilización de los vehículos aparcados de forma antirreglamentaria está regulada por la Ley de Tráfico y Seguridad Vial.
El sistema de inmovilización de los vehículos mal aparcados llevará aparejado un nuevo proceso para recuperar el coche que también busca mayor simplicidad frente a la retirada de un vehículo de la vía pública mediante una grúa. Los vehículos de 2 ruedas tendrán que pagar 7,34 euros para recuperar su movilidad, los de tonelaje inferior a 1.000 kilos 14,80 euros; los de tonelaje de más de 1.000 kilos 36,96 euros y, los vehículos pesados, 55,10 euros.