El titular del juzgado de instrucción número 4 de Barcelona que ordenó el día 24 de diciembre a los Mossos d'Esquadra investigar otras posibles lesiones de Alba C. C. -la niña de cinco años que sigue en coma por una paliza- lo hizo mediante un oficio enviado por correo en una carta que llegó a la comisaría central de la policía autonómica el 10 de enero, 17 días después. Según ha informado el departamento de Interior en un comunicado, la orden del juzgado se «activó» el 11 de enero, un día después de que llegara la carta con el oficio judicial.
A las 21.30 horas de ese día se introdujo la información en el sistema informático de los Mossos d'Esquadra y a las 08.28 horas del día 12 se traspasó a la Comisaría General Territorial. Esta comisaría, según Interior, fue la que trasladó el mismo día 12 la información a la policía para que investigara ya que el domicilio de la víctima está en Montcada i Reixac (Barcelona), donde los 'mossos' aún no tienen competencias.
El departamento de Interior de la Generalitat ha puntualizado que los 'mossos' notificaron vía fax a las 08.29 horas este traslado de competencias al juzgado de instrucción número 4. Un portavoz de los Mossos d'Esquadra ha señalado que el envío por correo ordinario del oficio judicial, que tardó 17 días en llegar, indica que el juez no consideró urgente la investigación porque también hubiera podido ser él mismo quién citara directamente a los familiares para interrogarles.
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha abierto una investigación para averiguar si se ha producido algún error judicial en la desprotección que ha sufrido la niña. La ex esposa del presunto maltratador denunció el mes pasado que su hija le había contado que su padre agredía a su hermanastra. Además, el 18 de diciembre la niña ahora en coma fue hospitalizada con una fractura de brazo y hematomas por todo el cuerpo. Los servicios sociales del ayuntamiento y de la Generalitat tuvieron conocimiento de que la menor era supuestamente víctima de malos tratos, sin que nadie adoptara ninguna medida de protección. El TSJC ha iniciado un trabajo para revisar todos los expedientes relacionados con el caso, del que tuvieron conocimiento tres juzgados, uno de Barcelona, uno de Cerdanyola y otro de Fraga (Huesca), sin que ninguno de ellos adoptara medidas cautelares. El juez ordenó anteanoche el ingreso en prisión de compañero sentimental de la madre de la niña y dejó a la mujer en libertad con cargos.
La Generalitat ha suspendido la potestad de los padres sobre la menor y ha asumido la tutela de la pequeña, que con toda probabilidad ingresará en un centro de acogida cuando sea dada de alta.
Como procedimiento «de oficio», la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia elaborará un «estudio familiar» para examinar si alguna persona de la familia se puede hacer cargo de la pequeña. El padre biológico dice «ser inocente» y estudia pedir la custodia.