La mayoría de las bodegas de Mazuecos siguen en pie. Esto demuestra que los vecinos responden a la tradición de recorrer el sendero después de misa o de cualquier otra celebración y llegar al lugar idóneo para beber o tomar un vino.
Desde el Ayuntamiento se ha solicitado a los propietarios de bodegas en ruinas que reconstruyan el edificio o que lo vallen para evitar un accidente. La mayor parte está en perfectas condiciones y lo que se persigue es poder llevar la luz hasta allí. Se ha intentado llevar la instalación eléctrica hasta las bodegas, pero era demasiado costoso. Otra posibilidad es instalar paneles solares que permitan acumular energía. «No sabemos si conseguiremos paneles comunitarios o cada uno tendrá que colocar el suyo, pero lucharemos para solucionar este problema y para evitar que se pierda entre los mazoqueros la tradición de tomar las once en las bodegas», explica el alcalde, Francisco Javier Melero.