Canta, toca la guitarra, ha aprendido a manejar otros instrumentos de viento, como el pito castellano o la dulzaina, y además lleva a sus espaldas los 20 años de historia de Yedra y sus seis discos en el mercado. Urbano Revilla es uno de los fundadores del grupo y de los que se mantienen en esta afición de ensayar cada semana, cantar en uno y otro escenario y de divertirse y hacerlo pasar bien al público. Es el principal objetivo del grupo, según confiesa Urbano Revilla, quien hace un llamamiento a los palentinos a que acudan mañana al festival benéfico que celebra el Banco de Alimentos (a las 19 horas en el teatro Ortega), en el que actuarán Yedra y otros cinco grupos de música tradicional.
-¿En qué ha cambiado Yedra en estos 20 años?
-El tipo de música que hacemos no ha cambiado mucho. Recogemos canciones de música tradicional, no solo de Castilla y León y las adaptamos. Pero no se trata de innovar, sino de que la gente se divierta, cante, baile y se ría.
-¿La música folc está pasada o está viviendo un resurgimiento?
-Llevo oyendo veinte años, desde que nació el grupo, que la música tradicional está en crisis, igual que se habla eternamente de la crisis del teatro. Pero un dato que interesa es que en los conciertos hay más gente que hace años. Y es que nuestra música es más de directo, no para escuchar en discos o en la radio.
-¿Y el público ha cambiado?
-Cuando empezamos había más gente mayor, pero ahora nos sorprende que cada vez son más jóvenes. Afortunadamente, la gente sabe más de todo.
-¿Qué ha aportado Yedra a la música tradicional?
-Sería muy pretencioso pensar que hemos aportado algo, ni siquiera lo hemos pretendido. Solo queremos pasarlo bien y que el público también lo pase bien.
-Lo de estudiar la música tradicional lo dejamos para Joaquín Díaz...
-El trabajo de investigación que está haciendo Joaquín Díaz es fantástico. Cuando empezamos con Yedra estaba abierto el debate sobre el folclorista puro o impuro, que introducía otros ritmos. Pero yo creo que todo vale si lo haces con ganas, con ilusión, con mucho trabajo. Como dicen Los Sabandeños, el músico profesional es el que trabaja constantemente para hacerlo bien, no para vivir de ello.
-Guitarras, dulzainas, laudes, rabeles, tejoletas, panderetas... ¿Son 'hombres orquesta'?
-No, lo que ocurre es que en 20 años te da tiempo a aprender, ¿no?