El sistema de tres centrales es un clásico en el Real Valladolid. Cantatore le sacó un gran partido, Moré logró la permanencia con Caminero como libre y hasta Vázquez y Kresic se lo propusieron en algún momento. Ahora le ha llegado el turno a Alfredo Merino, que en el entrenamiento de ayer insistió sobre esa idea.
Varios de los ejercicios programados por Merino tuvieron como objetivo coordinar los movimientos de laterales, centrales y centrocampistas. Y es que el técnico quiere que el equipo juegue, no que se atrinchere. Algunos de los protagonistas en este nuevo esquema dejaron entrever que el equipo juega más cómodo con una línea de cinco. Es el caso de Pedro López. «Al ser un lateral al que le gusta salir, con tres centrales atrás te sientes más arropado. Con los dos sistemas me siento a gusto, pero con este entras más en contacto con el balón ofensivamente, tienes más posibilidades de subir al ataque. Aunque también tiene sus contras, porque te obliga a correr el doble», reflexionaba.
Pedro López jugó habitualmente como carrilero en el Racing, al igual que Pablo Casar como uno de esos tres centrales. Están habituados a utilizar este dibujo, igual que Iván Ramis, otro de los afectados, que en este caso considera que influye más la mentalidad que los esquemas tácticos. «Ya había jugado con cinco atrás, tres y dos carrileros, pero es lo mismo porque los laterales se pueden meter con nosotros y casi siempre formar una línea de cuatro», explicaba Ramis, que añadía que el domingo funcionó en la segunda parte ayudada por «la garra» que el equipo puso. «Creo que fue más por la mentalidad, porque teníamos ganas de vencer en casa», afirmó.
Nada defensivo
En cuanto a si se trata de un esquema demasiado defensivo, Pedro López tiene claro que no debe ser así. «No tiene por qué ser defensivo porque atrás somos cinco, pero si los dos laterales suben atrás se quedan tres, y entonces pasa a ser muy ofensivo», señala.
A los buenos augurios del domingo se une un detalle más a la hora de apostar por un esquema como el de la segunda mitad contra el Castilla. Y es que el Valladolid varió de dibujo cuando solo contaba con diez hombres sobre el campo. El sábado, ante el Almería, la situación será diferente. «Es una opción y está claro que los sistemas los hacemos los jugadores. Con diez el equipo estuvo bastante bien y con once no debería ser peor. A partir de luchar, de correr, hay que jugar bien al fútbol. Este sistema hay que entrenarlo un poquito porque no es fácil tampoco, y a partir de ahí corregir detalles», explicaba Pedro López.
La victoria ante el Castilla, por la forma en que se produjo, ha dado mucha confianza a la plantilla, que trabaja estos días en un ambiente más relajado. «El otro día ganamos con cinco atrás y con uno menos y eso nos ha dado confianza», admitía el lateral derecho valenciano. El sábado toca confirmar la reacción contra un rival directo y, según todos los indicios, con retoque táctico incluido.