Limitar a 130 días el tiempo máximo de espera para una intervención quirúrgica y reducir «sensiblemente» la lista de espera hospitalaria, que actualmente es de 2.200 personas, son parte de los objetivos incluidos en el plan de gestión de la sanidad para este año en Zamora, según indicó el delegado territorial de la Junta, Óscar Reguera. Ante el planteamiento de que más de cuatro meses de espera para una operación ya es un tiempo excesivo, el delegado de la Junta precisó que se trata de la espera máxima y para intervenciones que no requieren premura. Indicó que la media de demora para operaciones durante el año pasado ha sido de 50 días, cinco menos de los marcados en los objetivos de Sacyl para comunidad en el anterior ejercicio. Como referencia, recordó que hace cuatro años, la espera se situaba entre los 200 y 220 días.
A la presentación del plan de gestión asistieron el gerente de Sacyl en Zamora, José Ignacio Carbajo, y el gerente de Atención Especializada, Rafael López. Entre las pautas recogidas en ese programa está la de lograr que las primeras consultas de Atención Especializada se atiendan en un máximo de 35 días, y disponer de pruebas diagnósticas, como ecografías, mamografías, TAC o resonancias magnéticas nucleares en un máximo de 22 días.
Participación
José Ignacio Carbajo expuso como líneas del plan de gestión la autosuficiencia, accesibilidad, innovación y la calidad. Explicó que el plan abarca a la Gerencia de Atención Primaria y a la de Atención Especializada y subrayó que para llevarlo a cabo se requiere la participación de los ciudadanos, la de los profesionales y una gestión eficiente de la sanidad.
Respecto a la primera premisa, el gerente de Sacyl afirmó que parte de la consideración del usuario como un enfermo, «no como portador de una enfermedad», y aseguró que se contará con él para conocer su opinión y «saber dónde fallamos para poder corregirlo». De ahí que se vayan a hacer encuestas en las que los asistidos podrán opinar sobre la información que recibe en el momento de ingresar, a su llegada a urgencias o sobre el estado general de limpieza de las instalaciones, entre otros aspectos.
La participación de profesionales se recabará para establecer fórmulas de organización y utilización de los recursos técnicos y humanos. Asimismo, se pretende que tengan acceso a la formación continuada, mejorar los datos de siniestralidad, la comunicación interna y reducir el absentismo laboral.
Para lograr asistencia sanitaria más eficaz, el planteamiento es «abordar todas las prestaciones de forma coordinada», indicó José Ignacio Carbajo. Más concretamente, los objetivos son mejorar el rendimiento en quirófanos, coordinar el servicio de Salud Mental con la Atención Primaria e implantar la historia médica informatizada. De este servicio disponen ya los centros de salud y la intención es que este año llegue también a los consultorios.
Gasto farmacéutico
Parte importante de esa gestión eficaz que se propone Sacyl es racionalizar el gasto farmacéutico. Carbajo precisó que no se trata «de no recetar medicamentos», sino de utilizar siempre que se considere conveniente los medicamentos genéricos y los precios de referencia. Con estos criterios la sanidad pública no solo cumplió los objetivos de gasto marcados el año pasado, sino que los mejoró en un 2,5%. En concreto, el objetivo era 53 millones de euros y se logró un gasto de poco más de cincuenta millones. La cifra a cumplir este año es la de 56.581.500 euros de gasto máximo.
Si estos son los datos en cuanto a gasto farmacéutico, la previsión de actuaciones médicas arroja cifras como estas: se calcula que se darán un total de 17.200 altas hospitalarias a enfermos agudos; se practicarán 11.000 intervenciones quirúrgicas, de las que más del 90% se harán con medios propios; 53.800 personas pasarán por Urgencias este año -una cifra que se ha estabilizado, con una ligera disminución registrada el año pasado-, y a consultas externas en Atención Especializada acudirán más de doscientas mil personas