Un infarto de corazón puede ser el aviso de un mal funcionamiento de los riñones, uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. Recientes investigaciones han puesto de manifiesto que un elevado porcentaje de los casos tanto de enfermedades cardiovasculares, que constituyen la primera causa de muerte en España, como de patologías tan extendidas como la osteoporosis revelan la existencia insuficiencia renal, un problema de salud que, de no tratarse a tiempo, puede poner en entredicho la vida. Los epidemiólogos calculan que un 12% de las población mundial, unos 780 millones de personas, la sufren. Como no produce síntomas, la mitad de los afectados ni siquiera sabe que la padecen.