Elena Salgado, ministra de Sanidad, esgrimió ayer una batería de informes para contrarrestar lo que, a su entender, se está convirtiendo en una corriente de opinión peligrosa: la inocuidad del cannabis. La banalización del 'porro' afecta especialmente a los jóvenes, hasta el punto de que sólo 4 de cada 10 lo consideran un riesgo para su salud. La ministra alerta de que el consumo habitual triplica el riesgo de sufrir una psicosis y que, en la adolescencia, puede producir cambios neurobiológicos y afectar al desarrollo del cerebro y advirtió sobre su relación con los accidentes de tráfico. A los adolescentes españoles les resulta muy fácil comprar esta droga y ocho millones de españoles reconocen haber 'fumado'.