La cercanía a Madrid lo determina todo en una provincia limítrofe como Segovia. Los turistas madrileños también constituyen el principal consumidor de la oferta del turismo rural segoviano. Hasta el 80% de los viajeros que se alojan en casas rústicas proceden de la capital del Estado.
Pero, ¿qué es lo que buscan? Fundamentalmente, lo que no les da la gran ciudad, es decir, contacto con la naturaleza, tranquilidad, ocio y mucha paz, aunque cada vez son más las reuniones de trabajo que tienen como escenario la sala de juntas de un centro de turismo rural. De hecho, la mayoría de los nuevos alojamientos ofrecen la posibilidad de albergar juntas o encuentros que las empresas de Madrid no dudan en celebrar lejos del bullicio, en medio de un entorno natural privilegiado.
Turismo activo
El turismo activo es otra de las variantes emergentes dentro de la actividad y Segovia posee posibilidades infinitas. Solo en Sebúlcor, localidad situada junto al Duratón, funcionan tres empresas dedicadas al turismo activo: Naturaltur, Situral y Piraguas Hoces del Duratón. En pueblos como San Ildefonso, Prádena, Sigueruelo y Riaza hay empresas encargadas de promocionar el senderismo.
La apertura de casas de turismo rural ha supuesto un espaldarazo contra la despoblación de algunas zonas, aunque no es la panacea.