-¿No se echa de menos también una mayor unidad entre las organizaciones agrarias -un ejemplo reciente ha sido el acuerdo del gasóleo- dado que todas persiguen la mejora del sector?
-Si estuviésemos de acuerdo en todo, con que existiera una bastaría. Y además creo que sería malo para todos, porque se podría acomodar y abandonar la reivindicación. En algunas cuestiones estamos todas de acuerdo, como ha ocurrido recientemente al reclamar un precio digno para la leche. Pero en Asaja no entendemos que haya algunas organizaciones que pretenden modular las ayudas y reducir los ingresos que llegan de Europa para que luego se haga política nacional y se reparta por parte del Gobierno de forma inadecuada. Asaja entiende la agricultura como una empresa profesional agraria, con sus beneficios y sus riesgos. No hablamos de trabajar por el amor al arte o de estar en el mundo rural por hacer un bien social, no somos una oenegé, sino que trabajamos para ganar dinero y mantener a nuestras familias.