José Alonso y Mercedes Villa tenían una hija biológica: Mariam, que ahora tiene 10 años. Sin embargo, tras conocer el caso de varias familias palentinas que habían adoptado una niña china se animaron a seguir el ejemplo. En julio del 2004 comenzaron con los trámites en la Junta, y tras varias entrevistas con psicólogos para que les concedieran el certificado de idoneidad, comenzaron los trámites burocráticos. En apenas nueve meses sabían que les habían concedido una niña. En diciembre del pasado año se presentaron en el país oriental y tras una estancia de quince días y tras varios formularios volvieron a España el pasado día 7 de enero con el mejor regalo de Reyes,su hija Paula. «Decidimos que queríamos una niña china porque allí los trámites son sencillos, no hay ninguna traba ni ninguna complicación y porque sobre todo son rápidos», comenta José.
Ahora Paula tiene 14 meses y se ha integrado perfectamente en el entorno familiar. «Es muy cariñosa, su hermana y toda la familia está encantada. Ahora, cuando la ves tan bien en casa, se olvidan todos los líos de papeleos», manifiesta Mercedes.