José Antonio estuvo al frente del Ballet Nacional de España de 1986 a 1992, un cargo al que se reincorporó en mayo del 2004 con ilusión, energía y el bagaje que da la experiencia. «El público es quien tiene que juzgar, pero me he empeñado en trabajar rigurosamente con la gente», afirma. Con esta línea de trabajo, el Ballet Nacional de España vuelve el próximo 17 de marzo al Teatro de la Zarzuela, un espacio que es «casi su sede» y en el que presentará hasta el 2 de abril un programa nunca visto en Madrid, formado por 'Elegía-Homenaje' (a Antonio Ruiz Soler) y 'Café de Chinitas'.
La primera pieza es «mi humilde homenaje personal» a Antonio, mítico bailarín del que este año, en febrero, se ha cumplido el décimo aniversario de su muerte y que tuvo una intensa relación profesional con el Teatro de la Zarzuela, con el Ballet Nacional de España (que dirigió de 1981 a 1983) y con el propio José Antonio. «Yo llevé su féretro a Sevilla porque él me lo pidió», recuerda el director de la compañía.
'Café de Chinitas' es una co- reografía que se estrenó en la pasada edición del Festival de Música y Danza de Granada y que recupera la escenografía, los telones y el vestuario que creó Salvador Dalí para un espectáculo flamenco protagonizado en la década de los cuarenta en Nueva York por Encarnación López, 'La Argentinita', con el mundo de la música popular de Federico García Lorca de fondo.