El encuentro que enfrentó a la UDS Caja Segovia con el Santurtzi puede compararse con una carrera de fondo. Una vez transcurridos los cuarenta minutos entró primero en meta el equipo que mejor soportó los envites de un camino pedregoso y tuvo oxígeno suficiente para enfrentarse al esprint final de la prueba. Finalmente, fue el Santurtzi quien levantó los brazos en señal de victoria, tras un mal partido de la UDS, en el que los de casa no estuvieron acertados ya desde los primeros instantes. A pesar de todo, la defensa unionista trabajó bien, pero el talón de Aquiles de los de Raúl Jiménez fue la falta de intensidad debajo del aro. Permitieron demasiados rebotes, y el jugador visitante más peligroso, Álex Iturbe, gozó de demasiados espacios para crear y favorecer el juego al resto de sus compañeros. De todas formas, en el marcador no hubo tregua para ningún equipo, si bien la UDS no llegó a ponerse por delante -exceptuando las dos primeras canastas- hasta que el electrónico no marcó siete minutos para el final.