«Los españoles deben saber que aquí hay una persona que les va a decir siempre la verdad. Lo prometo. Lo juro». Con este solemne compromiso clausuró ayer Mariano Rajoy la convención del PP con la que pretende pasar página del pasado y dar paso a un nuevo proyecto político que le permita regresar al poder. El líder de la oposición se presentó como un dirigente fiable, al frente de una alternativa política «sólida» destinada a mejorar el bienestar de los españoles y rescatar al país del «marasmo de aventuras improvisadas» en que lo ha metido un «errático» e «imprevisible» José Luis Rodríguez Zapatero.