Las predicciones meteorológicas han sorprendido una vez más a la comunidad. El temporal de fuertes vientos y lluvia anunciado el sábado para la jornada de ayer en Castilla y León se tornó en una racha de nieve acompañada de intensos vientos que aisló a doce pueblos palentinos y obligó a cerrar veintitrés puertos de la región. De nuevo, las capitales de Ávila y Segovia amanecieron cubiertas, mientras que en las de Valladolid, Burgos y Salamanca los pocos copos caídos desaparecían a medida que transcurría la mañana.