La cúpula del Partido Popular intentó amortiguar los efectos del discurso que pronunció José María Aznar en la jornada de apertura, con el que marcó el debate político de ayer y amenazó con eclipsar la Convención Nacional del partido que preside Mariano Rajoy. El líder de los populares tuvo que soportar también que el fundador del Partido Popular, Manuel Fraga, presidiera la reunión del comité ejecutivo celebrada en plena convención, una cita destinada a lanzar un «nuevo proyecto político para una generación», según dijo Rajoy.