Los jubilados de Matilla la Seca componen uno de los colectivos más activos de la localidad. Como centro de reunión cuentan con un club de la tercera edad, al que acuden además de los asociados muchos de los habitantes de este pequeño pueblo de la comarca de Tierra del Pan. A estas instalaciones se unirá pronto un local cultural, cuya construcción está finalizando y que servirá como centro de reunión para los vecinos del pueblo, y como lugar para la celebración de meriendas populares u otras actos sociales.
Mientras esperan rematar esta nueva obra, el equipo de gobierno local está utilizando las instalaciones de la Casa Consistorial para ofrecer a los habitantes la posibilidad de participar en distintos cursos formativos. Uno de los que mayor número de participantes ha logrado es el dedicado al aprendizaje de Internet, ya que el programa ha atraído por igual a jóvenes y mayores.
«Los jubilados del pueblo nos vamos animando a utilizar, poco a poco, las nuevas tecnologías», afirma el presidente de la Asociación de Jubilados, Dalmiro Gavilán. Otra de las actividades que cuentan con la implicación de los mayores de Matilla es la organización del mercadillo medieval, que tiene lugar el primer fin de semana de agosto, coincidiendo con la celebración de sus fiestas patronales.
En este mercadillo se puede adquirir repostería variada, frutas y verduras, y también resulta habitual la degustación de aguardiente. «La gente está muy contenta con esta celebración que consigue reunir a cientos de personas, entre habitantes de nuestro pueblo y de localidades cercanas», apunta Gavilán.
También durante las fiestas patronales de agosto, la asociación de jubilados es la encargada de realizar una merienda y un almuerzo, «gracias a la colaboración de las mujeres de la asociación que son las que aportan las tortillas, por las que les damos un premio a cada una de ellas».
El Ayuntamiento, por su parte, se encarga de sufragar el resto de actividades de esta celebración, como son las verbenas, las sesiones de cuentacuentos o las exhibiciones de bailes tradicionales y también de canciones populares.
La institución local tampoco ha descuidado a los más jóvenes, para los que ofrece oportunidades de ocio, ya que tienen la posibilidad de practicar deporte con una minicancha de baloncesto.