Después de las últimas semanas de 'progresos' de la gripe aviar por la Europa comunitaria, resulta difícil no alarmarse por la aparición en Alemania de un gato muerto por el virus H5N1. A falta de confirmación, el animal se habría infectado al comer restos de aves muertas en la isla alemana de Rügen. Ya se conocían casos de infección y muerte de felinos en Asia, pero esta es la primera vez que se identifica la enfermedad en un mamífero en territorio de la UE. El peligroso virus demuestra gran capacidad para saltar la barrera de las especies. El presidente de los veterinarios de España, Juan José Badiola, asegura que la transmisión del virus nunca se ha producido a través de una tercera especie, es decir, ha pasado entre aves y de estas a humanos, pero se desconoce que pueda hacerlo entre felinos y humanos, aunque no se descarta.